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Suutka

Ósmosis inversa de flujo directo o con depósito

Una ósmosis inversa de flujo directo purifica el agua al abrir el grifo; una con depósito la purifica antes y la guarda bajo el fregadero. Lo que cambia es dónde espera el agua y cuánto mueble te queda libre.

Flujo directo o depósito: la diferencia de verdad

Las dos hacen lo mismo con el agua: la empujan a través de una membrana de ósmosis inversa que deja pasar el agua y retiene buena parte de lo que lleva disuelto. Lo que las separa es el momento.

En una de depósito, la membrana trabaja antes de que la necesites: va llenando un depósito que se queda bajo el fregadero. Cuando abres el grifo, el agua que sale es la que estaba guardada ahí.

En una de flujo directo no hay nada guardado. El agua pasa por la membrana cuando abres el grifo y llega al vaso recién purificada. Por eso el caudal importa: el Suutka da 1,6 litros por minuto y el ALK+, 2,1.

Lo que ocupa cada una bajo el fregadero

Es la diferencia que se ve al abrir el mueble. Una ósmosis clásica de cinco etapas lleva tres portafiltros en línea, la membrana tumbada encima, el postfiltro y el depósito, y el depósito es lo que de verdad se come el hueco.

Un equipo de flujo directo es una sola caja de pie junto al sifón. La del Suutka mide 12,5 cm de ancho, 35,2 cm de alto y 32,8 cm de fondo; la del ALK+, que lleva un filtro alcalino más, 14,0 cm × 40,5 cm × 44,0 cm. Lo demás sigue siendo tuyo: cubo, productos de limpieza, lo que guardes ahí.

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Del equipo clásico no damos medidas ni capacidades: cambian con cada modelo y cada marca, y no vamos a inventarlas.

El agua que sale por el grifo

Con depósito, el agua que bebes lleva en el depósito desde la última vez que abriste el grifo.

Con flujo directo no hay agua esperando: la que sale es la que acaba de pasar por la membrana. Y no hay un límite diario: mientras haya agua en la red, sale.

Qué hay que mantener en cada una

En una ósmosis de flujo directo como las nuestras, el mantenimiento es un cambio de cartucho al año: uno en el Suutka, dos en el ALK+. Se cierra el paso, se gira el cartucho usado a mano y se encaja el nuevo. No hay depósito que vaciar ni que limpiar.

Lo que cuesta está en la página de mantenimiento: 79 € al año el cartucho del Suutka si lo cambias tú, o 7,90 € al mes y nos ocupamos nosotros.

Cuál te conviene

Si el hueco bajo el fregadero es pequeño o lo usas, o si no quieres beber agua que ha estado guardada, la de flujo directo. Si ya tienes una de depósito que funciona y el mueble te da igual, no hay prisa por cambiarla.

Y si ya te has decidido por el flujo directo, la siguiente duda suele ser entre nuestros dos equipos: está en Suutka o ALK+. Instalamos en toda la provincia de Valencia; cómo es el agua de cada población está en la guía del agua en Valencia.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre una ósmosis de flujo directo y una con depósito?

Dónde está el agua antes de beberla. La de flujo directo la purifica en el momento de abrir el grifo; la de depósito la purifica antes y la guarda en un depósito bajo el fregadero hasta que la pides. De ahí sale todo lo demás: el hueco que ocupan y el agua que sale por el grifo.

¿La ósmosis de flujo directo da suficiente agua?

El equipo Suutka da 1,6 litros por minuto, un litro en unos 38 segundos; el ALK+, 2,1 litros por minuto, un litro en unos 29. No hay un límite diario: mientras haya agua en la red, sale.

¿Cuánto ocupa una ósmosis sin depósito bajo el fregadero?

El Suutka es una caja de 12,5 cm de ancho, 35,2 cm de alto y 32,8 cm de fondo. El ALK+, 14,0 cm × 40,5 cm × 44,0 cm. Va de pie junto al sifón y el resto del mueble queda libre.

¿Hay que limpiar el depósito de una ósmosis de flujo directo?

No, porque no tiene. El mantenimiento es cambiar el cartucho una vez al año: uno en el Suutka y dos en el ALK+. Se gira a mano y no hacen falta herramientas.

¿Puedo cambiar mi ósmosis de depósito por una de flujo directo?

Sí. El equipo se conecta a la toma de agua fría bajo el fregadero, la misma que usa una de depósito. Antes de ir te llamamos para confirmar que la instalación es viable en tu cocina. Son 50 € y, si quieres conservar tu grifo, el agua de Suutka sale por un grifo pequeño aparte.

¿Cuánto cuesta una ósmosis de flujo directo instalada?

299 € el Suutka y 499 € el ALK+, con la instalación de 50 € incluida en esa cifra y el IVA también. El grifo de 3 vías es opcional, 79 € más. El equipo es tuyo: no hay cuota obligatoria.

Ver el equipo de flujo directo y pedirlo

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